Trazo es un sistema para reportar, atender y seguir solicitudes e incidentes. Una persona reporta un problema; el equipo lo toma, lo atiende y lo cierra; y quien dirige ve en todo momento cuántos casos hay, en qué estado están y cuáles van tarde.
Qué resuelve
Sin una herramienta común, los casos llegan por correo, chat o de palabra: se pierden, nadie sabe quién los tiene y no hay forma de medir si se atienden a tiempo. Trazo pone cada caso en un solo lugar, con una persona responsable, una prioridad, una fecha de vencimiento y un historial de todo lo que pasó.
Lo que permite hacer
| Necesidad | Cómo la cubre Trazo |
|---|---|
| Reportar un problema | Un formulario con título, descripción y prioridad. La fecha de vencimiento se sugiere sola según la prioridad |
| Saber quién se encarga | Cada incidente tiene una persona asignada, que lo toma o a quien se lo asigna su supervisor |
| Seguir el avance | Seis estados, del reporte al cierre, con reglas sobre a qué estado se puede pasar desde cada uno (ciclo de vida) |
| Encontrar casos rápido | Búsqueda por texto o por código (TZ-26-0142) y filtros por estado, prioridad, responsable y fechas |
| Ver cómo va la operación | Un resumen centrado en el riesgo: el pulso del día con el cumplimiento del plazo, un mapa de lo que está por vencer según la prioridad, el flujo de estados y si el backlog sube o baja |
| Enterarse sin recargar | Los cambios de otras personas aparecen en pantalla al momento |
| Llevar los datos a Excel | Exportación del listado filtrado a un archivo que Excel abre directamente |
| Saber quién hizo qué | Historial de cada incidente y una auditoría general de los cambios y de la administración |
Funciona igual en celular, tablet, portátil y monitor: cada pantalla se acomoda al tamaño disponible.
Quién lo usa
Hay cinco roles, de menos a más permisos: Solicitante, Agente, Supervisor, Administrador y Super admin. Cada persona ve solo lo que le corresponde. Un solicitante, por ejemplo, ve sus propios incidentes y no los de los demás. El detalle está en roles y permisos.
Cómo protege la información
- Ingreso con dos pasos. Además de la contraseña, cada persona confirma su ingreso con un código de la aplicación de autenticación de su teléfono. Si alguien roba una contraseña, no le basta para entrar.
- Contraseñas fuertes. Mínimo 12 caracteres. Se rechazan las contraseñas conocidas por filtraciones públicas y las fáciles de adivinar (caracteres repetidos, secuencias como “123456” o “qwerty”, o el nombre o el correo de la persona), y los intentos fallidos seguidos bloquean el ingreso por un tiempo que va creciendo.
- Cada quien ve lo suyo. Los permisos se revisan en el servidor en cada acción, no solo en la pantalla.
- Todo queda registrado. Cada cambio de un incidente y cada acción de administración dejan constancia de quién, cuándo y desde dónde.
- Avisos por correo. La persona recibe un aviso cuando cambia su contraseña, se activa o desactiva su verificación en dos pasos o se modifica su cuenta.
Pensado para crecer
Trazo está probado con 100.000 incidentes: el listado y el resumen responden en milisegundos con ese volumen. Los estados, las prioridades, los roles y los permisos son datos que se pueden ajustar sin modificar el sistema.